Corona Vs Implante.

 
La odontología ha diseñado alternativas para solucionar la pérdida de las piezas dentales. Entre las más comunes están las coronas y los implantes dentales. Ambas devuelven las facultades estéticas y funcionales del diente afectado, sin embargo es importante tener en cuenta que estamos hablando de tratamientos completamente diferentes y que se aplican dependiendo del grado de afectación del diente.
El implantes dental se coloca cuando el paciente tiene pérdida total de su pieza dental o cuando se presentan indicios de pérdida de hueso o daños en la raíz. Consiste en  un tornillo de un material muy resistente ( titanio) que se coloca en el hueso maxilar para que se adhiera fuertemente ( osteointegración) y posteriormente se le coloca encima una corona de porcelana que simula el diente. Esto ofrece resultados permanentes y en ocasiones inmediatos. Devuelven las facultades estéticas y funcionales de la sonrisa y disminuyen considerablemente la probabilidad de sufrir de enfermedades comunes. También por ser de un material inherte no producen rechazo ni alergias. No obstante, al igual que al resto de la boca, debemos cuidarlos una vez implantados.
 
En cuanto a las coronas dentales son piezas artificiales  con forma de funda o cascarón que semejan la pieza dental y se colocan sobre la raíz del diente natural perdido o sobre la misma encía.
 
Por lo general, los especialistas acuden a tratamientos con coronas dentales cuando el paciente presenta una dentadura gastada o fracturada, para cubrir dientes de anatomía irregular, o a modo de protección cuando una pieza se encuentra considerablemente debilitada a causa de una caries. También poseen otros usos como,  sostener un puente dental cuando falta un diente entre dos piezas dentales.
En cuanto a diferencias significativas, los implantes dentales, en las mejores condiciones, pueden durar toda la vida, mientras que las coronas dentales tienden a durar entre 10 a 12 años.
 
En cuanto al grado de fijación, la corona dental en ocasiones puede tener menor fijación, lo que podría resultar en desplazamientos indeseados. En cambio el implante dental suele tener mayor fijación porque se coloca directamente en el hueso. 
Referente a reacciones o alergias al material, se puede presentar que en algunos casos los metales de las coronas causen reacciones alérgicas a ciertas personas, lo cual no sucede con el titanio que es un material inherte del que están hechos los implantes dentales.
En fin, no se trata de encontrar qué solución “es mejor”, sino de comprender las características de cada uno, las funciones y los casos en que deben ser implementados, para saber cómo enfrentar la necesidad de cada paciente en particular.
 
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